La Espera (42k)

Pasé la meta de la carrera más importante de Panamá en 2 horas, 59 minutos y 34 segundos, escuché a muchas personas gritar y alegrarse, yo no sabía como reaccionar, aunque me preparé y busqué con todas mis fuerzas correr por debajo de 3 horas, era un resultado que me tomó 6 años de mucho aprendizaje y entrenamiento duro, porque para los mortales del running el camino es largo, hay que sacrificar mucho pero sobretodo hacerlo con cariño y disfrutarlo.

Después de llegar di unos pasos lentos, sentí en mis piernas el desgaste físico de luchar todo ese tiempo contra la humedad y la temperatura, el cansancio cuando te detienes es increíble, literalmente te aplasta. Mi primer gesto fue apretar el puño y golpear mi pecho, me dije a mi mismo: “Wao, eres fuerte” y fue algo que me repetían todos los que me felicitaban. Pero realmente no es una fuerza física, mas bien es no dudar en ningún momento de tus capacidades, mantener la calma, ser frío al momento de salir, pero agresivo cuando toca atacar y apretar el paso al final. Fueron 2 horas y 59 minutos de bloquear tu mente para todos los pensamientos malos, esta es tal vez la mejor capacidad que desarrolla un fondista, que a partir del kilómetro 1 te enfocas en el ritmo que debes mantener, la hidratación, el gel, los carbohidratos, gatorade, pastillas de sal, no descuidar la técnica, mantener una cadencia cercana a 180, que tu braceo sea dinámico pero relajado, regularte en las subidas, aprovechar las bajadas, son tantos aspectos que debes conocer, dominar y entrenar, para entonces el día de la competencia tenerlos bajo control y que todo esto se refleje en un rendimiento positivo. Definitivamente toma su tiempo y desarrolla otra capacidad: la paciencia, que te enseña a aprender de los errores y mejorarlos progresivamente.

Por ser mi segunda maratón en Panamá, ya conocía la ruta y lo difícil del clima, mi plan sólo era uno, correr en 2:59, no llevaba plan b, creo que esto te condiciona a prepararlo todo bien. Soy partidario de que las distancias largas se corran de menos a más, anteriormente hice lo contrario y la pasé muy mal después del km 30 (Costa del Este). Por eso mis 3 primeros kilómetros los marqué tal cual estaba planificado, 4 minutos y 21 segundos, ni mas ni menos, empezar por encima de mi ritmo objetivo (4:15 min/km) permitió que mi gasto energético fuera muy eficiente, manteniéndose así casi toda la carrera, y si hablamos de recorrer 42 kilómetros esto es empezar con el pie derecho. Del kilómetro 4 al 14 debería mantener mi ritmo en 4:18 min/km, en esta parte del trayecto me sorprendí porque fallaba por un segundo solamente, a veces 4:17 otras 4:19 min/km, me encontré con Fernando Revuelta que veía la carrera y animaba a las personas, su consejo: “Roger llega bien al kilómetro 30 y después empiezas a competir”. De regreso por el tramo marino, me saludó Javier Solís, que es otro maestro de las largas distancias, su frase: “relajado, a ritmo, Roger tu sabes como es esto”,  ambos me dieron mucha confianza, ellos como buenos atletas lo saben.

De paso nuevamente por la meta recordé que todavía debía mantenerme calmado, cuando la gente que va a ver la maratón te grita y apoya, tu ánimo sube y es muy posible que sin querer aumentes la velocidad, estos cambios bruscos no son muy buenos, por lo que en esos metros bajé la velocidad a 4:20 min/km, un kilómetro después me tocó aumentar el ritmo nuevamente, esta vez del km 15 al km 28 a 4:15 min/km, sabía que esta parte era importante porque llegas al ritmo que determina si llegas a la marca o no. Acá me concentré en llevar una técnica muy limpia, y realmente me desplazaba rápido y cómodo, inclusive subiendo, por lo que no sientes el desgaste, y tienes la sensación de que el tiempo pasa rápido. Agradecí mucho el tiempo que le dediqué a la técnica de carrera en mis entrenamientos. Hasta este punto corrí junto al veterano pero fuerte corredor Humberto Chacón (que al final marcó un tiempazo de 3:15), después en el kilómetro 29 tocó otro cambio, que se debía mantener hasta el kilómetro 41, el ritmo 4:10 min/km. Y a partir de aquí me dije, bueno llegué entero al kilómetro 30 y debo atacar, de esos kilómetros finales, 7 se me fueron más rápido del ritmo planeado, no quería arriesgar más por el tema de los calambres.

Nunca había tenido esta sensación de fuerza en la parte final de una carrera, cuando me encontré a los corredores de 21 kilómetros, seguí a Román Ávila que participada en la media maratón, un tipo fuerte y que llevaba calculo un 3:55 min/km, dije bueno aquí me voy, con esta gente no se me cae el ritmo, eso si, yo más conservador, aún así rocé el 4:00 min/km varias veces, pero fue una buena decisión, con la cual no contaba pero supe que me ayudaría mucho. Román apretó el paso, y me quedé con otro medio maratonista que le seguía, se trataba de Helman Montenegro de Chiriquí, un veterano muy rápido y aguerrido, bajando y subiendo. Todo iba perfecto hasta que un calambre me paró en seco, pensé un segundo “que carrerón y se me viene a dañar aquí”, pero gracias a Dios un ciclista me pasó una pastilla de sal, estiré y volví a enganchar con el grupo, solo perdí 30 segundos, retomé el paso rápido e inclusive adelanté posiciones a compañeros de 42k, gracias a un rápido Helman que hasta el final dio batalla, si supiera lo tanto que me ayudó, yo pensaba (mientras este señor bajaba a 4:05 min/km) tal vez piensa que también vengo en 21k, como sería cuando era joven, élite me imagino.

A falta de dos kilómetros veo el reloj, faltaban 9 minutos y medio para completar 3 horas, ya sabía que tenía el 2:59 conmigo, a pesar de las últimas subidas, era tanta la confianza que apuré el paso, salvo el calambre, en todo momento estuve en control y calmado. Marqué mi último kilómetro en 4:10, exactamente como lo debía hacer, en toda la ruta fui tan concentrado que no le dí espacio al calor, ni a la humedad, o la brisa para preocuparme, solo tenía en mente avanzar sin miedo y como atleta panameño hacer lo mejor posible en casa.

Cuando logras estas cosas te das cuenta también que a pesar de ser una disciplina individual necesitas de un ejército de gente detrás tuyo para ser fuerte, algunos te motivan en tu entrenamiento, otros te dan soda en el km 34, te animan en la ruta, te regalan pastillas de sal, te mandan mensajes la noche anterior de competir, madrugan a verte y no tienes otra manera de agradecerles que dar un buen espectáculo en carrera. Esta solidaridad convertida en acciones, te ponen los pies en la tierra y te enseñan la importancia de valorar el apoyo de tantas personas, sin ellas las metas serían el doble de difíciles para lograr.

 

En fin, mejoré 19 minutos mi marca anterior, hice mi propio plan, con ayuda de amigos como Omar Vargas, afiné mi estrategia de carrera con el plan progresivo de MARCO Marathon Calculator (app), organicé el timming de lo que debía comer y tomar gracias a Andrés Adames, llevaba un súper prácticamente: 4 geles, 3 puré de frutas heinz, 4 barritas de guayaba, 4 pastillas de sal y aproveché cada bolsa de agua para tomar y regular mi temperatura, ni se digan los gatorades, no fallé uno solo, tal vez parece mucho pero a mayor intensidad menos se deben tomar riesgos.

Consejos varios

En mi entrenamiento de 4 meses, hice mucho trillo con lomas, lo prefería al fondo de asfalto, porque es más duro para mantener ritmos pero la superficie de tierra más suave con las piernas, en pista series largas y fartleks, el fortalecimiento del core es fundamental, mis zapatillas de fondos Hoka one one, modelo clifton, comodidad a otro nivel, llegué a tirar 34 kilómetros en trillo y sentirme recuperado al siguiente día. La mayoría de mis fondos empezaban a las 6:00 am, te acostumbras a lidiar con más calor de lo que realmente vas a sentir en competencia. algunos días de doble sesión salía a rodar en bicicleta en la mañana, si me tocaban series largas en la tarde llegaba con algo de fatiga, eso asemeja mucho los kilómetros finales de la maratón. Madrugar es positivo para lograr una mentalidad fuerte. Leer, investigar y estudiar, métodos, carreras, escuchar charlas por youtube, todo cuenta, pero sobretodo respetar la distancia, subir la intensidad cuando toca, descansar para que el cuerpo asimile las cargas y lograr confianza, con eso se tiene la mitad de la carrera hecha.

Felicidades a todos los que participaron tanto en media como maratón y salieron a dar el 100% , son admirables.

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